valencia1
Poeta recién llegado
Mi primer día de trabajo,
En un nuevo e interesante lugar,
Cuando llegue, todo parecía normal,
Me senté y comencé.
Todo pintaba bien,
Parecía que el sol estaba de mi lado,
Fue en ese momento, cuando mi inteligencia estaba al tope,
Que comencé a sentir un aura con demasiado positivismo.
Era algo extraño, ya que a pesar de que estaba concentrado,
Existía alguna fuerza que me hacia distraerme,
Y no sabía la razón de ese sentimiento,
Dirigí mi mirada a mi lado derecho y sonreí.
¡Fue en ese entonces, que me desconcentre un poco!
Cuando me percate de una presencia impactante,
Una niña dulce estaba en el recinto en donde me encontraba,
Distrayendo mi atención de manera notoria.
En los primeros minutos, que presencie su imagen,
Mi mente se empezó a revolucionar,
De una manera extraña,
Como hace mucho tiempo no ocurría.
Lo que en un principio, parecía un día común,
Con bastante trabajo y rutinario como todos,
Se convirtió en una hermosa expresión de arte,
Diseñada por el mejor escultor de la época.
Trate de concentrarme nuevamente, y lo hice,
Ya que la presión que ejercían en mi los usuarios,
Era muy fuerte, tanto o igual que la presencia,
De esa dulce imagen.
Cuando el momento de concentración terminó,
Me puse de pie, y pase a su lado
De mi boca, trate de sacar unas breves palabras,
Pero no me anime a hablarle.
Es ahí, cuando todo empeoro,
No lo sabría explicar,
Pero estaba ocurriendo algo muy extraño,
Ya que me sentía muy bien observando a esa mujer.
Los días consecuentes fueron rutinarios, como siempre,
Pero diferentes, a los anteriores a esa día,
Ya que una presencia llenaba mi mente,
Con una imagen hermosa y bella.
Creo que fue, un día demasiado especial,
Tanto, como una noche frente a la luna,
Dormir en la playa frente a la brisa del mar,
O como el cantar de los ruiseñores,
Los momentos consecuentes, no se digan,
Puedo hacer mas versos con ellos,
Pero tengo que decir que esa,
¡Es otra historia!
En un nuevo e interesante lugar,
Cuando llegue, todo parecía normal,
Me senté y comencé.
Todo pintaba bien,
Parecía que el sol estaba de mi lado,
Fue en ese momento, cuando mi inteligencia estaba al tope,
Que comencé a sentir un aura con demasiado positivismo.
Era algo extraño, ya que a pesar de que estaba concentrado,
Existía alguna fuerza que me hacia distraerme,
Y no sabía la razón de ese sentimiento,
Dirigí mi mirada a mi lado derecho y sonreí.
¡Fue en ese entonces, que me desconcentre un poco!
Cuando me percate de una presencia impactante,
Una niña dulce estaba en el recinto en donde me encontraba,
Distrayendo mi atención de manera notoria.
En los primeros minutos, que presencie su imagen,
Mi mente se empezó a revolucionar,
De una manera extraña,
Como hace mucho tiempo no ocurría.
Lo que en un principio, parecía un día común,
Con bastante trabajo y rutinario como todos,
Se convirtió en una hermosa expresión de arte,
Diseñada por el mejor escultor de la época.
Trate de concentrarme nuevamente, y lo hice,
Ya que la presión que ejercían en mi los usuarios,
Era muy fuerte, tanto o igual que la presencia,
De esa dulce imagen.
Cuando el momento de concentración terminó,
Me puse de pie, y pase a su lado
De mi boca, trate de sacar unas breves palabras,
Pero no me anime a hablarle.
Es ahí, cuando todo empeoro,
No lo sabría explicar,
Pero estaba ocurriendo algo muy extraño,
Ya que me sentía muy bien observando a esa mujer.
Los días consecuentes fueron rutinarios, como siempre,
Pero diferentes, a los anteriores a esa día,
Ya que una presencia llenaba mi mente,
Con una imagen hermosa y bella.
Creo que fue, un día demasiado especial,
Tanto, como una noche frente a la luna,
Dormir en la playa frente a la brisa del mar,
O como el cantar de los ruiseñores,
Los momentos consecuentes, no se digan,
Puedo hacer mas versos con ellos,
Pero tengo que decir que esa,
¡Es otra historia!