MI QUERIDA NIñA
Mi querida niña
Aunque silbe en el aire acongojado mis pensamientos
al percibir el dolor travieso de tu inocencia
abatiendo la virginidad de tus sentimientos.
Y como una daga imaginaria de dolor me atraviesa en la penumbra
al verte como el floema de tus fibras conduce tu sufrimiento
erosionando tus sueños de princesa hasta esfumarse con el viento.
A pesar de todo eso pasares que aun en ti no sana
quisiera ser escolta de la esperanza que surca tu horizonte del mañana
depositar dentro tu corazón adolorido la ilusión de la vida
sembrar la semilla del anhelo de la felicidad
dejar grabado en el cielo de tu aura
que tu primera desilusión es una abertura al camino de tu sensibilidad.
Desearía impregnar en tu oscuridad de este momento
que el amor existe, que duele a veces y se queda o se va
pero siempre vuelve, más intenso, más sosegado y más estructurado
y te envuelve con dulzura desbocada pero al mismo tiempo equilibrado.
Hoy aspiraría tener la sabiduría de cómo llenarte del fuste del roble viejo
de la audacia de los mangles quienes lograr sobrevivir en sitio pantanoso
de la perspectiva de querer y esperar siempre por un nuevo horizonte venturoso
de una inmensa fe de que tu destino estará atiborrado de bienestar
y que todo el sufrir del pasado se quedara en el ayer cuando vuelvas amar.
Ron
Mi querida niña
Aunque silbe en el aire acongojado mis pensamientos
al percibir el dolor travieso de tu inocencia
abatiendo la virginidad de tus sentimientos.
Y como una daga imaginaria de dolor me atraviesa en la penumbra
al verte como el floema de tus fibras conduce tu sufrimiento
erosionando tus sueños de princesa hasta esfumarse con el viento.
A pesar de todo eso pasares que aun en ti no sana
quisiera ser escolta de la esperanza que surca tu horizonte del mañana
depositar dentro tu corazón adolorido la ilusión de la vida
sembrar la semilla del anhelo de la felicidad
dejar grabado en el cielo de tu aura
que tu primera desilusión es una abertura al camino de tu sensibilidad.
Desearía impregnar en tu oscuridad de este momento
que el amor existe, que duele a veces y se queda o se va
pero siempre vuelve, más intenso, más sosegado y más estructurado
y te envuelve con dulzura desbocada pero al mismo tiempo equilibrado.
Hoy aspiraría tener la sabiduría de cómo llenarte del fuste del roble viejo
de la audacia de los mangles quienes lograr sobrevivir en sitio pantanoso
de la perspectiva de querer y esperar siempre por un nuevo horizonte venturoso
de una inmensa fe de que tu destino estará atiborrado de bienestar
y que todo el sufrir del pasado se quedara en el ayer cuando vuelvas amar.
Ron
Última edición: