El alma radiante del estreno,
las caricias, la suave piel blanca de una libreta.
Ritual alegre
Plantar en el parque más remoto de la ciudad,
los estandartes eléctricos de las canciones.
Crear vida en las composiciones de las mezcolanzas de los sentimientos.
Colorear con las acuarelas la heráldica de los arcanos
del reinado suave de la inspiración que nace
diluir una lágrima en el verso enamorado.
Embriagarnos de los zumos divertidos
Instalarnos en los ámbitos familiares de la infancia de las burbujas.
Morir de nuevo para escribir una campaña en lo alto.
Aprender a decirte vida mía
con las desbandadas que te buscan en todos los ocasos
de los ciclos de las rosas.
Recuerdos en imágenes que reiteran la eternidad adolescente.
La Luna confidente con su rostro más desconocido.
Exprimir un cuento melodramático en la banda sonora de los naranjos.
Beso carmín en el oído, adagios de cielo en una caracola de cristal.
Columpiarse en la luz cálida del ocre amarillo
Angustia que desvanece en crestas bohemias y argumentos de tinta.
Febrero en las galerías de desnudos grises de los hijos del opio.
las caricias, la suave piel blanca de una libreta.
Ritual alegre
Plantar en el parque más remoto de la ciudad,
los estandartes eléctricos de las canciones.
Crear vida en las composiciones de las mezcolanzas de los sentimientos.
Colorear con las acuarelas la heráldica de los arcanos
del reinado suave de la inspiración que nace
diluir una lágrima en el verso enamorado.
Embriagarnos de los zumos divertidos
Instalarnos en los ámbitos familiares de la infancia de las burbujas.
Morir de nuevo para escribir una campaña en lo alto.
Aprender a decirte vida mía
con las desbandadas que te buscan en todos los ocasos
de los ciclos de las rosas.
Recuerdos en imágenes que reiteran la eternidad adolescente.
La Luna confidente con su rostro más desconocido.
Exprimir un cuento melodramático en la banda sonora de los naranjos.
Beso carmín en el oído, adagios de cielo en una caracola de cristal.
Columpiarse en la luz cálida del ocre amarillo
Angustia que desvanece en crestas bohemias y argumentos de tinta.
Febrero en las galerías de desnudos grises de los hijos del opio.