Adriana Cortez Lopez
Poeta recién llegado
Mi pequeño hijo que caminas por mi vida
inundando de alegrías cada parte de mi ser.
Camina siempre con la frente en alto
lleva en tu corazón bondad,
lleva contigo el cariño mío que como sombra errante
te perseguirá, viviré tus triunfos, contigo celebrare,
llorare tus días grises y te abrazare.
Cuando llegue el día en que tus alas blancas
remonten el vuelo, explora el cielo, la luna y el mar.
sé, siempre fiel a tus sentimientos,
¡nunca!, ¡nunca! dejes de soñar.
Querido hijo mío, no olvides que después de la vida
siempre te he de amar.
Eres amor limpio, incondicional
con tu nacimiento me llego la paz,
me crecieron alas que me hacen volar.
Por ti creció el deseo infinito de mejorar el mundo
que te quiero dejar.
querido hijo mio, te amo.
inundando de alegrías cada parte de mi ser.
Camina siempre con la frente en alto
lleva en tu corazón bondad,
lleva contigo el cariño mío que como sombra errante
te perseguirá, viviré tus triunfos, contigo celebrare,
llorare tus días grises y te abrazare.
Cuando llegue el día en que tus alas blancas
remonten el vuelo, explora el cielo, la luna y el mar.
sé, siempre fiel a tus sentimientos,
¡nunca!, ¡nunca! dejes de soñar.
Querido hijo mío, no olvides que después de la vida
siempre te he de amar.
Eres amor limpio, incondicional
con tu nacimiento me llego la paz,
me crecieron alas que me hacen volar.
Por ti creció el deseo infinito de mejorar el mundo
que te quiero dejar.
querido hijo mio, te amo.
Última edición: