poetasuave
Poeta recién llegado
[center:c69bfadd20]Tengo los labios sellados,
hundidos,
negros como pólvora negra.
Crispados por la cólera,
callados
como piedras de huesos...
¡hilos esculturales!
Dos veces el silencio quiere hablar,
dos veces sus hilos de sombra
partidos por el hacha.
Un sol con ojos vengativos
rota
su imaginario corazón,
todo el pelo del aire peinado
por un cuaderno azul...
¡miseria de los labios!
Hay un reloj de fuego que trenza las horas,
yo propago las horas.
Yo prolongo la noche,
camino sin perdón[/center:c69bfadd20]
bajo su sombra desquiciada.
hundidos,
negros como pólvora negra.
Crispados por la cólera,
callados
como piedras de huesos...
¡hilos esculturales!
Dos veces el silencio quiere hablar,
dos veces sus hilos de sombra
partidos por el hacha.
Un sol con ojos vengativos
rota
su imaginario corazón,
todo el pelo del aire peinado
por un cuaderno azul...
¡miseria de los labios!
Hay un reloj de fuego que trenza las horas,
yo propago las horas.
Yo prolongo la noche,
camino sin perdón[/center:c69bfadd20]
bajo su sombra desquiciada.