Mi robot favorito

Catastrofe

Poeta recién llegado
Bajando del autobús por la mañana mi robot favorito me recibe como siempre, impabida y plástica, sentada con su canasto de mimbre surtido de cigarrillos. Le entrego una moneda y perezosamente estira la mano para recibirla, de inmediato tomo un cigarrillo y lo enciendo. Ella no dice nada, ni me mira siquiera. Es como un dispensador de cigarrillos humano, de carne y hueso pero sin vida aparente. ¿Puede alguien ser así? ¿Existe de verdad esta chica o simplemente alucino su mirada lechosa y perdida en un horizonte que no existe? Si... seguramente ella no existe, igual que yo.
 
Bajando del autobús por la mañana mi robot favorito me recibe como siempre, impabida y plástica, sentada con su canasto de mimbre surtido de cigarrillos. Le entrego una moneda y perezosamente estira la mano para recibirla, de inmediato tomo un cigarrillo y lo enciendo. Ella no dice nada, ni me mira siquiera. Es como un dispensador de cigarrillos humano, de carne y hueso pero sin vida aparente. ¿Puede alguien ser así? ¿Existe de verdad esta chica o simplemente alucino su mirada lechosa y perdida en un horizonte que no existe? Si... seguramente ella no existe, igual que yo.
interesante micro que nos deja en suspenso, abrazos
 
Una mirada ausente puede contener tanto que nos asustaría conocer lo que de verdad esconde. Si un ser humano deja de serlo a ojos de la gente es porque necesita más calor humano que cualquier otro ser para volver a recobrar la vida.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba