G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal

Sé que tú no me olvidas,
aunque te olvide yo.
Eso que en mí cultivas,
dura tierra encontró.
Pero sigue con vida
lo que ayer se sembró
y busca su salida
la luz que se enterró.
Larga se hace la espera,
aunque corra el reloj.
Tarda la primavera
y hasta tarda el amor.
Pero a su tiempo llega...
Es puntual, corazón.
A su hora siempre llega
quien nunca se marchó.
Y ya que rueda el verso
y surge la ocasión,
permíteme este beso
y acéptame la flor.
Sé que tú no me olvidas,
aunque te olvide yo.
Eso que en mí cultivas
será mi salvación.
G.S.A.