MI SEÑORA
En los efímeros momentos del tiempo
llego a rozar con la dulzura de un violín enamorado
el cuerpo desnudo de ti, mi señora adorada.
Mis dedos enardecidos por la visión apasionada
se deslizan con soltura en la seda de tu figura amada
y sin recatarme de mi vuelo rasante
dejo a mis labios calientes
caminar por tu provocativa piel ardiente
sin cohibición y sin limitación aterrizo
con un beso largo en tu vientre.
Desfallezco a tan increíble emoción
como un susurrar melodioso de una bella canción
para extender mis brazos con dulzura
explorándote de pasión con una inmensa locura.
Mi boca se sumerge en la tuya
saciándose de la sed del deseo que recorre mis venas
para al final postrarse en la virilidad de mi daga
que penetra con suavidad y profundidad
tu virginidad sedienta para ser saciada.
En la cumbre de los sentimientos
desboca en ti como laberinto
la sensualidad de orgasmos intenso
cuales opacan mi vista y retuercen mi ser
en una estampida de placeres inmenso.
Se alarga la magia de la noche
Repitiendo en la oscuridad de la alcoba
una vez y otra vez el recitar
del ensueño por poseerte siempre mi señora.
Mas aun, no hay cansancio
solo dicha, suspiros y longevidad de amarte
en la infinidad del tiempo y en la vorágine de mis sueños
solo deseo mi señora, tenerte eternamente .
Ron.
En los efímeros momentos del tiempo
llego a rozar con la dulzura de un violín enamorado
el cuerpo desnudo de ti, mi señora adorada.
Mis dedos enardecidos por la visión apasionada
se deslizan con soltura en la seda de tu figura amada
y sin recatarme de mi vuelo rasante
dejo a mis labios calientes
caminar por tu provocativa piel ardiente
sin cohibición y sin limitación aterrizo
con un beso largo en tu vientre.
Desfallezco a tan increíble emoción
como un susurrar melodioso de una bella canción
para extender mis brazos con dulzura
explorándote de pasión con una inmensa locura.
Mi boca se sumerge en la tuya
saciándose de la sed del deseo que recorre mis venas
para al final postrarse en la virilidad de mi daga
que penetra con suavidad y profundidad
tu virginidad sedienta para ser saciada.
En la cumbre de los sentimientos
desboca en ti como laberinto
la sensualidad de orgasmos intenso
cuales opacan mi vista y retuercen mi ser
en una estampida de placeres inmenso.
Se alarga la magia de la noche
Repitiendo en la oscuridad de la alcoba
una vez y otra vez el recitar
del ensueño por poseerte siempre mi señora.
Mas aun, no hay cansancio
solo dicha, suspiros y longevidad de amarte
en la infinidad del tiempo y en la vorágine de mis sueños
solo deseo mi señora, tenerte eternamente .
Ron.
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