Como un remanso en el alma en medio
de este relámpago, me hablabas susurrando
mi nombre aquel acento de tu voz estremecía
mis noches de hiel, un frenesí se abalanzo
ante mi, al sentir como el calor de tus besos
sacudía esto que llaman amor, un sentimiento
tan maravilloso, se alzaron en el cielo mil
suspiros me imagino que mi corazón obedecía,
y yo te amaba sin mirar atrás solo dejando
los rincones del alma llena de fragmentos,
intensas caricias que se colaban en esta
bóveda de cristal donde moraba mi corazón,