Leonardo Grano Morales
Poeta recién llegado
Mi Triste Vida.
Desesperación de apacible mirada,
fuego que calcina sin dejar ceniza,
suerte infame de mi vida otrora,
que aniquiló mi fe, esperanza y risas.
Desde el primer llanto de mi puericia,
preludio del albor de mi dolor,
sin amor, con odio, con malicia,
con resentimiento y huellas de rencor.
Con amores en estigma de sufrimiento,
en la faz del carnaval de mi existencia,
recuerdos, imágenes de amores furtivos,
vacios, bohemios, quiméricos de demencia.
El alcohol, marco de esquizofrénicas fugas,
senda de evasiones secretas de soledad,
sino de la fatalidad de mi alma en orfandad
albas de reír llorando y espíritu de voluntad.
¿En qué momento mi vida perdió su providencia,
el camino de madrigales cambió por espinas
y encontré tenebrosidad y una abrupta escalada
que dia a dia cansa mas a mi cansada espalda?
¡Maldición de Dios! ¿Mundana u omnipotente?
presente a cada instante en esta vera perenne,
tala, lacera, mina, mata, asola, destruye, hiere,
y la locura guía la puerta que instiga a la muerte.
Sueños de muerte, gratificantes, de paz, de calma,
con ansia espera, el advenimiento de su halo frio,
que procuro sosiego a tan desgraciada existencia.
¡Y que dé final a esta vida que jamás existir debió!
Desesperación de apacible mirada,
fuego que calcina sin dejar ceniza,
suerte infame de mi vida otrora,
que aniquiló mi fe, esperanza y risas.
Desde el primer llanto de mi puericia,
preludio del albor de mi dolor,
sin amor, con odio, con malicia,
con resentimiento y huellas de rencor.
Con amores en estigma de sufrimiento,
en la faz del carnaval de mi existencia,
recuerdos, imágenes de amores furtivos,
vacios, bohemios, quiméricos de demencia.
El alcohol, marco de esquizofrénicas fugas,
senda de evasiones secretas de soledad,
sino de la fatalidad de mi alma en orfandad
albas de reír llorando y espíritu de voluntad.
¿En qué momento mi vida perdió su providencia,
el camino de madrigales cambió por espinas
y encontré tenebrosidad y una abrupta escalada
que dia a dia cansa mas a mi cansada espalda?
¡Maldición de Dios! ¿Mundana u omnipotente?
presente a cada instante en esta vera perenne,
tala, lacera, mina, mata, asola, destruye, hiere,
y la locura guía la puerta que instiga a la muerte.
Sueños de muerte, gratificantes, de paz, de calma,
con ansia espera, el advenimiento de su halo frio,
que procuro sosiego a tan desgraciada existencia.
¡Y que dé final a esta vida que jamás existir debió!