La luna ilumina el horizonte
Y se empieza a perder mi lado conciente
Entre viejos recuerdos se escapa mi mente
La tristeza abunda en mi semblante.
Tu presencia se desvanece en el firmamento
mi última palabra se convierte en un lamento
Me ahogo entre mi propio llanto
Mi voz ya no la escucha ningún muerto.
Este último lecho es un campo de flores
Las hay de todos tamaños y colores,
Pero ahora la sangre de mis venas brota
Todo a mí alrededor se tiñe escarlata.
Ahora descubro que tu navaja se llama olvido
Y por ella mi cuerpo de ha desvanecido
Transcurre la noche y la herida no se ha cerrado
Pues en mi mente aún vive tu recuerdo
Ya que mi corazón siempre ha estado a tu lado.
El gran astro por fin aparece,
Pero ya mis ojos no pueden ver como resplandece
Todo parece ser solo un mal sueño
El cual he vivido despierto.
Pero ahora ya no soy mi propio dueño,
Pues, ¡ay! Este es mi último aliento
Y se empieza a perder mi lado conciente
Entre viejos recuerdos se escapa mi mente
La tristeza abunda en mi semblante.
Tu presencia se desvanece en el firmamento
mi última palabra se convierte en un lamento
Me ahogo entre mi propio llanto
Mi voz ya no la escucha ningún muerto.
Este último lecho es un campo de flores
Las hay de todos tamaños y colores,
Pero ahora la sangre de mis venas brota
Todo a mí alrededor se tiñe escarlata.
Ahora descubro que tu navaja se llama olvido
Y por ella mi cuerpo de ha desvanecido
Transcurre la noche y la herida no se ha cerrado
Pues en mi mente aún vive tu recuerdo
Ya que mi corazón siempre ha estado a tu lado.
El gran astro por fin aparece,
Pero ya mis ojos no pueden ver como resplandece
Todo parece ser solo un mal sueño
El cual he vivido despierto.
Pero ahora ya no soy mi propio dueño,
Pues, ¡ay! Este es mi último aliento