scfranklin
Poeta recién llegado
(Son de aquellos versos que te brotan en una noche, que al día siguiente no te explicas como es que aparecieron en tu escritorio...)
MI ÚLTIMO RÉQUIEM
¿Qué me has hecho ha?
que te aferras a mi mente, me
oprimes el pecho y te robas
mi pensamiento, por favor mi flor
canela ya no quiero más tormento.
¡En serio! No soy culpable
de que mi corazón tiemble al verte,
ni que mi voz se enrede al querer
tocarte, solo soy alguien que no
entiende por qué el quererte.
Quisiera aprender a mirarte
sin miedo, a decirte que con
cada sonrisa tuya se me sale
el alma y ya no puedo, quisiera
sentir tu voz ¡y no puedo!
Deja de sujetarme con esos
ojitos de cristales grandes y redondos,
que lo único que lograrás es hacer que pierda
el sueño y vaya dormir a tu cabello, ya que tu
boca junto a esa estrella es mi anhelo.
Tus locuras y alegrías contagian
tanto mi alma que desea pertenecerte.
Mi sentir es tan oscuro que quiere
perderse con la luz de tu ensueño, y mis
emociones de pronto ansían ser tu dueño.
Perdido estoy lo acepto,
poseído también, ¡lo juro!,
pero por favor dame de tu
aliento que muero, te pido mi flor
canela, no me niegues tu consuelo.
MI ÚLTIMO RÉQUIEM
¿Qué me has hecho ha?
que te aferras a mi mente, me
oprimes el pecho y te robas
mi pensamiento, por favor mi flor
canela ya no quiero más tormento.
¡En serio! No soy culpable
de que mi corazón tiemble al verte,
ni que mi voz se enrede al querer
tocarte, solo soy alguien que no
entiende por qué el quererte.
Quisiera aprender a mirarte
sin miedo, a decirte que con
cada sonrisa tuya se me sale
el alma y ya no puedo, quisiera
sentir tu voz ¡y no puedo!
Deja de sujetarme con esos
ojitos de cristales grandes y redondos,
que lo único que lograrás es hacer que pierda
el sueño y vaya dormir a tu cabello, ya que tu
boca junto a esa estrella es mi anhelo.
Tus locuras y alegrías contagian
tanto mi alma que desea pertenecerte.
Mi sentir es tan oscuro que quiere
perderse con la luz de tu ensueño, y mis
emociones de pronto ansían ser tu dueño.
Perdido estoy lo acepto,
poseído también, ¡lo juro!,
pero por favor dame de tu
aliento que muero, te pido mi flor
canela, no me niegues tu consuelo.