infeliz?
Feliz
Sentado en este viejo sofá de Ikea,
las horas pasan lentas.
Ha llegado el otoño con retraso
y ahora arroja todas sus hojas sobre mí,
casi me sepulta en este sofá, en este viejo sofá,
que se hunde con el peso de mi último suicidio.
Sin sentido, amarillea mi alma tras el suicidio sin sentido
de las últimas horas.
Sin sentido, pasan las horas viejas en este lento sofá de Ikea.
Y tú vuelves con tu nórdico hálito
para envolverme y conservarme.
Conservar el recuerdo helado y punzante que brilla hoy
en su telaraña cósmica rosa y amarilla,
en la distancia negra que nos vuelve nebulosas.
La lluvia de un otoño tardío ha sido derramada
con el eco acuoso de Marilyn Manson.
Intento ser especial con la nueva muda de tus prendas empapadas.
No sé si te conmuevo en esta longitud de onda imposible,
si llego siquiera a sintonizar tus ojos ausentes eternamente.
Pero ahí estás; cuando el alma necesita desangrarse busco tu concupiscencia.
Tu perfección ideal.
Cuando necesita de la anemia amarilla y desnuda,
busco el sustrato húmedo y mohoso de la muerte
para echar raíces.
Quizá esto sea lo único real de nuestro amor a tientas,
esas raíces que te abrazan en el tiempo
y te devuelven a mi vida
cuando declina la luz de la tarde y de la Tierra.
Sólo busco la forma de estar cómodo,
sólo trato de hundirme en este sofá
viejo, lento, mohoso y aburrido.
Tú ahora fingirás la molestia de un corazón lejano,
abandonado y henchido de soledad en cualquier hueco lóbrego
de aquél latido. A perro flaco todo son pulgas...
las horas pasan lentas.
Ha llegado el otoño con retraso
y ahora arroja todas sus hojas sobre mí,
casi me sepulta en este sofá, en este viejo sofá,
que se hunde con el peso de mi último suicidio.
Sin sentido, amarillea mi alma tras el suicidio sin sentido
de las últimas horas.
Sin sentido, pasan las horas viejas en este lento sofá de Ikea.
Y tú vuelves con tu nórdico hálito
para envolverme y conservarme.
Conservar el recuerdo helado y punzante que brilla hoy
en su telaraña cósmica rosa y amarilla,
en la distancia negra que nos vuelve nebulosas.
La lluvia de un otoño tardío ha sido derramada
con el eco acuoso de Marilyn Manson.
Intento ser especial con la nueva muda de tus prendas empapadas.
No sé si te conmuevo en esta longitud de onda imposible,
si llego siquiera a sintonizar tus ojos ausentes eternamente.
Pero ahí estás; cuando el alma necesita desangrarse busco tu concupiscencia.
Tu perfección ideal.
Cuando necesita de la anemia amarilla y desnuda,
busco el sustrato húmedo y mohoso de la muerte
para echar raíces.
Quizá esto sea lo único real de nuestro amor a tientas,
esas raíces que te abrazan en el tiempo
y te devuelven a mi vida
cuando declina la luz de la tarde y de la Tierra.
Sólo busco la forma de estar cómodo,
sólo trato de hundirme en este sofá
viejo, lento, mohoso y aburrido.
Tú ahora fingirás la molestia de un corazón lejano,
abandonado y henchido de soledad en cualquier hueco lóbrego
de aquél latido. A perro flaco todo son pulgas...