SOLCIEGO
Poeta asiduo al portal
Yazgo, hipnotizado,
en la honda desatada de tus pasiones
que quiebran en la infinita cima,
montañas de vidrio y de hielo
y lloran gotas tibias de mar
al riachuelo.
La hojarasca cómo lluvia,
tapiza la montaña
en rojizos velos,
que asemejan flores rojas
y gajos de frutas jugosas en estera.
Desde un espacio profundo
se liberan luces de luciérnagas,
hacia tus blancas tinieblas de perlas,
que yacen dormidas en la arena,
bronceadas por un sol atrevido, al verlas.
Nubes de mariposas cruzan los sendero,
cómo sombras blancas,
que tiemblan,
sobre mi velero, que sigue tu juego.
…no duermas, mi Venus
la noche es cálida...
rubios tus vellos.
en la honda desatada de tus pasiones
que quiebran en la infinita cima,
montañas de vidrio y de hielo
y lloran gotas tibias de mar
al riachuelo.
La hojarasca cómo lluvia,
tapiza la montaña
en rojizos velos,
que asemejan flores rojas
y gajos de frutas jugosas en estera.
Desde un espacio profundo
se liberan luces de luciérnagas,
hacia tus blancas tinieblas de perlas,
que yacen dormidas en la arena,
bronceadas por un sol atrevido, al verlas.
Nubes de mariposas cruzan los sendero,
cómo sombras blancas,
que tiemblan,
sobre mi velero, que sigue tu juego.
…no duermas, mi Venus
la noche es cálida...
rubios tus vellos.