wilson yupanqui
Poeta asiduo al portal
Mi vida se va,
ya se está yendo,
como una lágrima
como un gemido;
como una promesa que descansa en el olvido.
Ya no volverá a sentir ésta Lima
mis pasos perdidos,
ni sus inviernos
calarán mis huesos roídos.
Cae la tarde plomiza y en las calles
nada será distinto;
nadie ha de echarme de menos
nadie ha de llorar,
a éste loco soñador
hijo del dolor,
piedra del viejo camino.
Que importa.
Mi vida se va
ya se está yendo,
como la brisa
como un suspiro;
como una flor que desde el borde de un puente
cae a las aguas de un río,
para perderse sabe Dios en que torrente
para morir en soledad , en el olvido.
ya se está yendo,
como una lágrima
como un gemido;
como una promesa que descansa en el olvido.
Ya no volverá a sentir ésta Lima
mis pasos perdidos,
ni sus inviernos
calarán mis huesos roídos.
Cae la tarde plomiza y en las calles
nada será distinto;
nadie ha de echarme de menos
nadie ha de llorar,
a éste loco soñador
hijo del dolor,
piedra del viejo camino.
Que importa.
Mi vida se va
ya se está yendo,
como la brisa
como un suspiro;
como una flor que desde el borde de un puente
cae a las aguas de un río,
para perderse sabe Dios en que torrente
para morir en soledad , en el olvido.
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