Limaris
Poeta recién llegado
Dicha la palabra homicida,
un silencio estridente
aniquiló tus miradas.
Volví a nacer
de la geometría perfecta de todo,
renovada en ángulos
tridimensionales e infinitos
que me causaron nuevas formas.
Multiplicada en los cimientos
de mi centro,
rompí la inercia
de tu arrepentimiento fatuo.
No me bastaron las interminables
dimensiones para no perdonarte,
para arrancar tu energía
de toda fuente,
de toda matriz,
y no rondaras mi órbita.
No hubo relatividad que te salvara,
átomo inconexo de mi universo.
un silencio estridente
aniquiló tus miradas.
Volví a nacer
de la geometría perfecta de todo,
renovada en ángulos
tridimensionales e infinitos
que me causaron nuevas formas.
Multiplicada en los cimientos
de mi centro,
rompí la inercia
de tu arrepentimiento fatuo.
No me bastaron las interminables
dimensiones para no perdonarte,
para arrancar tu energía
de toda fuente,
de toda matriz,
y no rondaras mi órbita.
No hubo relatividad que te salvara,
átomo inconexo de mi universo.
