isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
Había algo con mi mujer,
retorcía el cuellos hasta hablar de la esperanza,
mordía su cabello y mentía,
adornaba su gesto con un azul infantil.
Hago mi nota, de hablar despacio
mientras callo los besos, ¡días lluviosos!,
antecede la verdad del palacio,
su volcan de fuego, miente la verdad,
si digo lo contrario.
Se habla al mismo tiempo del problema,
y se siente diferente la fuente con que abraza tan fuerte
la serie de brumas de una montaña, y, si fuera contradictorio,
eso no hace falta.
retorcía el cuellos hasta hablar de la esperanza,
mordía su cabello y mentía,
adornaba su gesto con un azul infantil.
Hago mi nota, de hablar despacio
mientras callo los besos, ¡días lluviosos!,
antecede la verdad del palacio,
su volcan de fuego, miente la verdad,
si digo lo contrario.
Se habla al mismo tiempo del problema,
y se siente diferente la fuente con que abraza tan fuerte
la serie de brumas de una montaña, y, si fuera contradictorio,
eso no hace falta.