Escucho caer la lluvia
suavemente...
Me despierta su leve
susurro
y al tiempo que rodeas
mi cuerpo con tus brazos
me pregunto
si esto no es la felicidad,
este momento
en que nos despertamos
abrazados, sin prisas,
con toda la mañana
por delante
para amarnos, para sonreír,
para hacer planes
de esos que son tan simples
como dar un paseo
por el campo,
o sentarnos en cualquier
terraza a tomar algo...
Mientras río feliz
con tus bromas absurdas
que casi siempre
me hacen tanta gracia,
y acaricio tu cuerpo,
y juego a que te muerdo,
y tu me haces cosquillas
y me parto de risa,
y te vuelvo a abrazar...
Entonces, justo en ese momento,
mientras cierro los ojos, imagino
que nada más existe
en este mundo, que tu y yo
y el susurro tan leve
de la lluvia.