Sabías que cuando hablas,
y con tus palabras vistes
la fortaleza repetida.
Yo, no sé por qué razón
puedo seguir encontrando
tu dulzura amordazada,
a veces en tus pupilas,
otras en alguna risa fugitiva,
o en una expresión perdida.
Sabías que cuando hablas
y cuando no,
me encantas.
Me uno a la cadencia
de tu cuerpo ágil.
Es mi pasatiempo favorito
ver bailar a tus manos,
son muy sabias,
callan cuando deben...
Sabías que cuando hablas,
ni siquiera las letras altivas
que se suicidan de tu boca,
logran opacar
la belleza de tu carita,
ni siquiera la muerte...
Sabías eso niña amiga,
eso que te estoy diciendo.
¡Estoy seguro que sí!
Si alguna vez cuando hables,
notas embelesamiento en mí.
No creas que no abarcas
mi emoción en totalidad.
Simplemente soy un gozador
de la droga bien combinada,
palabras, miradas, tus manos,
ingredientes exquisitos
para una inextinguible amistad.
y con tus palabras vistes
la fortaleza repetida.
Yo, no sé por qué razón
puedo seguir encontrando
tu dulzura amordazada,
a veces en tus pupilas,
otras en alguna risa fugitiva,
o en una expresión perdida.
Sabías que cuando hablas
y cuando no,
me encantas.
Me uno a la cadencia
de tu cuerpo ágil.
Es mi pasatiempo favorito
ver bailar a tus manos,
son muy sabias,
callan cuando deben...
Sabías que cuando hablas,
ni siquiera las letras altivas
que se suicidan de tu boca,
logran opacar
la belleza de tu carita,
ni siquiera la muerte...
Sabías eso niña amiga,
eso que te estoy diciendo.
¡Estoy seguro que sí!
Si alguna vez cuando hables,
notas embelesamiento en mí.
No creas que no abarcas
mi emoción en totalidad.
Simplemente soy un gozador
de la droga bien combinada,
palabras, miradas, tus manos,
ingredientes exquisitos
para una inextinguible amistad.