Juan Carlos Acosta
Poeta recién llegado
La noche se cierne
La ventisca se agranda
El frío se retuerce
La barca se apaga
Los ojos luceros de terror
Yacen enterrados
Entre los crujidos
Aferrados a las manos
Los labios de cuero seco
Se empapan de sal
Las uñas se hielan
El estómago huye
Hilos de pasados breves
Se posan como lágrimas
Mezcladas con la hiel
En los pies abandonados
La ventisca se agranda
El frío se retuerce
La barca se apaga
Los ojos luceros de terror
Yacen enterrados
Entre los crujidos
Aferrados a las manos
Los labios de cuero seco
Se empapan de sal
Las uñas se hielan
El estómago huye
Hilos de pasados breves
Se posan como lágrimas
Mezcladas con la hiel
En los pies abandonados