claudiorbatisti
claudiorbatisti
Cuando la llamo
e imperceptiblemente, ella,
contesta el saludo,
cuando murmura algo que asemeja,
un leve suspiro; bien…
¡Siento en el alma un cálido aliento!
Y si profiere palabras…
mil notas de cien violines que tienen
cuerdas de crema, frutilla,
chocolate y canela,
que entran en mi cabeza…
confundiendo el sabor, y la mente.
Son exquisitos aromas aquellos
que se esparcen en el aire,
dulces tentaciones suculentas
que emanan y que envían al éxtasis,
todos mis sentidos.
Pero es tu encantadora sonrisa
más que cualquier otra cosa…
¡La que aclara la noche y me pinta de rosa,
cada instante del día!
claudiorbatisti