Inmaculada Galiana
Poeta recién llegado
Por cada fusil en la mano
mil palomas en el cielo,
quizás comprendas hermano
algún día, su propio vuelo.
Deja caer el fusil, soldado,
arrójalo sin piedad al desconsuelo,
oirás aún mejor el llanto
de niños, mujeres y viejos.
Si el mundo te dijo ,¡hazlo!
¡dispara, cobarde, sobre ellos!,
no ganarás una batalla
matando miles de sueños.
Por cada fusil en la mano
¡Dios mío!,
mil palomas en el cielo.
mil palomas en el cielo,
quizás comprendas hermano
algún día, su propio vuelo.
Deja caer el fusil, soldado,
arrójalo sin piedad al desconsuelo,
oirás aún mejor el llanto
de niños, mujeres y viejos.
Si el mundo te dijo ,¡hazlo!
¡dispara, cobarde, sobre ellos!,
no ganarás una batalla
matando miles de sueños.
Por cada fusil en la mano
¡Dios mío!,
mil palomas en el cielo.