MARCO ZAGAL
Poeta recién llegado
Mira mi alma
Reflejada en tus ojos,
Puedo amarte
Desde antes y para siempre.
Deseo, abrazar tu piel
Y tu alma acariciar,
Deseo, tu boca besar
Y embriagarme en su licor
Sueño, tus labios
Cáliz seductor,
Sueño, tus manos
Ellas, juegan con mi alma
Mira mi alma
Incrustada en tus ojos,
Debo amarte
Desde antes y para siempre.
Tus pechos
Dos manantiales
Que escurren en mis manos
Y mis manos dos peces
Extasiados en su dulzor
Tu vientre una pradera
De flores eternas,
Regadas por la lluvia tibia de tu sudor
Y erizadas con la suave brisa de mi respiración
Lluvia tibia
Te conviertes en río eterno
Suave brisa
Te conviertes en descanso
Mira mi alma
Reflejada en tus ojos,
Puedo amarte
Desde antes y para siempre.
Deseo, abrazar tu piel
Y tu alma acariciar,
Deseo, tu boca besar
Y embriagarme en su licor
Sueño, tus labios
Cáliz seductor,
Sueño, tus manos
Ellas, juegan con mi alma
Mira mi alma
Incrustada en tus ojos,
Debo amarte
Desde antes y para siempre.
Tus pechos
Dos manantiales
Que escurren en mis manos
Y mis manos dos peces
Extasiados en su dulzor
Tu vientre una pradera
De flores eternas,
Regadas por la lluvia tibia de tu sudor
Y erizadas con la suave brisa de mi respiración
Lluvia tibia
Te conviertes en río eterno
Suave brisa
Te conviertes en descanso
Mira mi alma