alphaceleste
Poeta recién llegado
Busco una noche serena
donde el odio exista en tu mirada
donde no importen las palabras
donde el silencio no involucre un juramento
Busco la insensatez
la ansiedad, la necedad
el abandono
despedidas,
pero después
la extasiada metamorfosis
el llanto vuelto brisa
con la mirada alta
respirando el perfume eterno de la libertad
con la sonrisa partida de tanto usarla
con la mirada perdida ante esos ojos de frialdad
con el estomago revuelto por esos brazos sin juramento
con la conciencia apagada de dicha
extendiendo el ruido que llega hasta la orbita mas confusa de mi cerebro
hasta la ultima célula que se murió en mi alma
hasta el nunca jamás
Esa es la dicha de retornar a Madagascar
esa es la dicha del cazador
desgarrador de tu ambición
q atrapa en un suspiro miles de destellos
que destroza un mundo junto a ellos
que renueva la banal serenidad
convirtiéndola en su cómplice seguro
siguiendo su propia guía
por q posee esa estrella
que todos niegan, yo también la poseo
pero la acepto la pego en mi frente
resbalando entre la lluvia desgarrando el pavimento
sollozando en silencio busco la insensatez
donde el odio exista en tu mirada
donde no importen las palabras
donde el silencio no involucre un juramento
Busco la insensatez
la ansiedad, la necedad
el abandono
despedidas,
pero después
la extasiada metamorfosis
el llanto vuelto brisa
con la mirada alta
respirando el perfume eterno de la libertad
con la sonrisa partida de tanto usarla
con la mirada perdida ante esos ojos de frialdad
con el estomago revuelto por esos brazos sin juramento
con la conciencia apagada de dicha
extendiendo el ruido que llega hasta la orbita mas confusa de mi cerebro
hasta la ultima célula que se murió en mi alma
hasta el nunca jamás
Esa es la dicha de retornar a Madagascar
esa es la dicha del cazador
desgarrador de tu ambición
q atrapa en un suspiro miles de destellos
que destroza un mundo junto a ellos
que renueva la banal serenidad
convirtiéndola en su cómplice seguro
siguiendo su propia guía
por q posee esa estrella
que todos niegan, yo también la poseo
pero la acepto la pego en mi frente
resbalando entre la lluvia desgarrando el pavimento
sollozando en silencio busco la insensatez