En la triste oscuridad
en las horas solitarias,
la luz bendita del crepúsculo
te envuelve
y te viste del color del arco iris
cuando el sol cae en su
sueño profundo.
Sola observando la estrella
que en un beso te regale,
viaja absorta tu mirada
por la estela lunar
por el desnudo azul sideral.
desciendes vestida de lluvia
y te enredas en mi memoria
en la frescura de mis ojos
y habitas en mis errantes recuerdos.
Tus ojos de miel
atrapan mi mirada celeste,
y la fusión que el amor provoca
espanta las penumbras,
las sendas oscuras
las tenebrosas sombras.
Desde nuestro amor errante
y subterráneo
un manantial de caricias
nos desliza sigilosamente
al camino de luz
al amor sonriente.