kerouac
Poeta recién llegado
tragos y miradas
Es el brillo de tus ojos al levantar un cristal
de licor lleno
es la conocida mirada mas guapa de las mujeres
es eso lo que extraño
A veces lo llaman amor.Para mi es solo eso:
es mujer.
la mujer es ella la que rie como una tormenta de estrellas
es la imagen que atraviesa mi corazón
la piel al despertar de mañana
es su mano en mi rostro tenso
la mirada coqueta al saber lo que piensa
su voz amable que da guía
sus piernas tensas después de amar
tuve solo suspiros esa noche por ti
es solo el humo del cigarrillo que fantasmas
me entrega al lado de tu figura
hablare a tu lado ebrio de cariño
para entregarte rosas con mis labios
rosando tus piernas
esperando saber tus sueños
Que dirás de mi
entrégame tu mañana entre latidos
de corazones sospechosos
veo tus pestañas como mariposas jóvenes
al despertar de un sol bañado de lluvia estelar
Dime tus temores para vestir de acero
derrotar al dragón
Ser lo que esperas
Toma mi mano
toma mi copa con tus ojos
has que brinde por la vida
ya que tu mujer eres la fuente de ella.
Es el brillo de tus ojos al levantar un cristal
de licor lleno
es la conocida mirada mas guapa de las mujeres
es eso lo que extraño
A veces lo llaman amor.Para mi es solo eso:
es mujer.
la mujer es ella la que rie como una tormenta de estrellas
es la imagen que atraviesa mi corazón
la piel al despertar de mañana
es su mano en mi rostro tenso
la mirada coqueta al saber lo que piensa
su voz amable que da guía
sus piernas tensas después de amar
tuve solo suspiros esa noche por ti
es solo el humo del cigarrillo que fantasmas
me entrega al lado de tu figura
hablare a tu lado ebrio de cariño
para entregarte rosas con mis labios
rosando tus piernas
esperando saber tus sueños
Que dirás de mi
entrégame tu mañana entre latidos
de corazones sospechosos
veo tus pestañas como mariposas jóvenes
al despertar de un sol bañado de lluvia estelar
Dime tus temores para vestir de acero
derrotar al dragón
Ser lo que esperas
Toma mi mano
toma mi copa con tus ojos
has que brinde por la vida
ya que tu mujer eres la fuente de ella.