Las fotos antiguas remueven
lo denso del cafè con leche
y de los dias inciertos,
entre papel satinado y la risa
de los otros parientes.
Las poses son ambiguas,
parece que precipitamos
en un paraiso feliz
y sin embargo los gestos,
sonrisas insinuan
una fecha de vencimiento.
No estamos jamàs en nuestra
medida en esos espacios
amarillentos y a dos dimensiones,
y quien puede afirmar que
èramos felices?
El tiempo es mal consejero pero
en definitiva todo es cuestiòn
de vivir, aun de recuerdos.
Pero los mocosos, no
ellos estaban locos de contentos
queriendo escapar al galope
de esas fotos muy viejas.
lo denso del cafè con leche
y de los dias inciertos,
entre papel satinado y la risa
de los otros parientes.
Las poses son ambiguas,
parece que precipitamos
en un paraiso feliz
y sin embargo los gestos,
sonrisas insinuan
una fecha de vencimiento.
No estamos jamàs en nuestra
medida en esos espacios
amarillentos y a dos dimensiones,
y quien puede afirmar que
èramos felices?
El tiempo es mal consejero pero
en definitiva todo es cuestiòn
de vivir, aun de recuerdos.
Pero los mocosos, no
ellos estaban locos de contentos
queriendo escapar al galope
de esas fotos muy viejas.