Carlos Rodríguez Morales
Poeta recién llegado
Ahora que las paredes me hablan
y el tiempo ya no es el tiempo
sino una casa vacía,
una risa siniestra,
una estrella que cae mas allá de los ojos,
un día que no llega
o sólo el espacio en blanco
que tengo entre las ganas.
Ahora que pregunto al espejo
el sentido de la noche
por qué lloran sus hojas
y sus perros vagabundos
y el títere muerto de frío
se revuelca entre los pasos
de esta sombra,
que puede ser otro hombre
o sólo el tránsito continuo
entre la estructura y el pensamiento.
Ahora que no queda imagen
y de seguro no viene nadie
a ninguna hora,
miro dentro del vaso para escapar lejos
para encontrar tu silueta apoyada detrás del muro
hasta dormir en tus brazos, congelado
hasta apagar el corazón
y morir.
y el tiempo ya no es el tiempo
sino una casa vacía,
una risa siniestra,
una estrella que cae mas allá de los ojos,
un día que no llega
o sólo el espacio en blanco
que tengo entre las ganas.
Ahora que pregunto al espejo
el sentido de la noche
por qué lloran sus hojas
y sus perros vagabundos
y el títere muerto de frío
se revuelca entre los pasos
de esta sombra,
que puede ser otro hombre
o sólo el tránsito continuo
entre la estructura y el pensamiento.
Ahora que no queda imagen
y de seguro no viene nadie
a ninguna hora,
miro dentro del vaso para escapar lejos
para encontrar tu silueta apoyada detrás del muro
hasta dormir en tus brazos, congelado
hasta apagar el corazón
y morir.