Alvaro Meza
Poeta recién llegado
Una rabia llena de odio se apodera de mí,
de mis pensamientos y de mi cuerpo.
de mis pensamientos y de mi cuerpo.
Estoy endemoniado,
dejando escapar la saliva espesa.
Dejando escapar el chorro de sangre aprisionado por todo tu silencio.
Estoy poseído por un demonio negro que anhela ver tus ojos estallar por el inmenso dolor,
como dejaste en mis adentros,
de felicidad y tristeza.
¡Que ardas en el fuego!
¡Que ardas diez años!
¡Que ardas en el fuego!
¡Que ardas diez años!
Abriré tus piernas y los apretare fuerte.
hasta que sientas el aroma de tu hermoso útero apasionado que grita por la
libertad de los infiernos.
Tus manos, tus pechos y el color de tus cabellos
Abrirá tus puertas y se robara toda tu inocencia.
¡Deja de lamentar tu irreversible destino!
Pues, junto con el mio, acabarán con nuestro inapelable final de amor.¡Deja de llorar!