federico romanfou
Poeta recién llegado
Abro mis ojos.
La luz nubla mi Mirada
y sólo reconozco
el moribundo rastro de mis deseos
que ahora se materializan
mas allá de donde mis manos
son capaces de llegar.
Y mi puño se cierra
encadenando la impotencia,
inundando mis pulmones
de la sombría soledad.
Y resuena el acallado clamar
de la razón
que predice el peligro.
Pero el corazón ya ha cerrado
las puertas
inundando de búsqueda sus vertientes
arrastra subyugante a la voluntad
mas allá de donde jamás imaginó encontrarse.
Sólo para intentar mantener
la débil división
entre el orgullo y el llanto
que siempre va uno de la
mano al sentir el ocaso del primero.
El corazón esconde su miedo
tras las cubiertas de mi alma
que sólo logran disipar
la delicada brisa que lleva
sutilmente tu mirada hasta mis adentros
se dispone derrotada a barrer
con los escombros de
el fragmentado orgullo,
Sólo para desnudar sus secretos
y aclarar su mirada incrédula
al darse cuenta que
ahora mis deseos
viajan mas allá
de donde mi mirada logra sostener
su muy dividida fuerza.
viajan solamente tras
una ilusión perdida dentro de
la pobre percepción de mis sentidos
que confunde sus caminos
al ir mas allá de donde mi corazón puede comprender.
mis manos se tiñen de tristeza
al saber que
mis deseos van mas allá
de donde mis piernas logran seguirlas.
Ahora mis deseos viajan
solamente hacia ti.
La luz nubla mi Mirada
y sólo reconozco
el moribundo rastro de mis deseos
que ahora se materializan
mas allá de donde mis manos
son capaces de llegar.
Y mi puño se cierra
encadenando la impotencia,
inundando mis pulmones
de la sombría soledad.
Y resuena el acallado clamar
de la razón
que predice el peligro.
Pero el corazón ya ha cerrado
las puertas
inundando de búsqueda sus vertientes
arrastra subyugante a la voluntad
mas allá de donde jamás imaginó encontrarse.
Sólo para intentar mantener
la débil división
entre el orgullo y el llanto
que siempre va uno de la
mano al sentir el ocaso del primero.
El corazón esconde su miedo
tras las cubiertas de mi alma
que sólo logran disipar
la delicada brisa que lleva
sutilmente tu mirada hasta mis adentros
se dispone derrotada a barrer
con los escombros de
el fragmentado orgullo,
Sólo para desnudar sus secretos
y aclarar su mirada incrédula
al darse cuenta que
ahora mis deseos
viajan mas allá
de donde mi mirada logra sostener
su muy dividida fuerza.
viajan solamente tras
una ilusión perdida dentro de
la pobre percepción de mis sentidos
que confunde sus caminos
al ir mas allá de donde mi corazón puede comprender.
mis manos se tiñen de tristeza
al saber que
mis deseos van mas allá
de donde mis piernas logran seguirlas.
Ahora mis deseos viajan
solamente hacia ti.