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Ricardo Linares
Invitado
Gran amor desprendes por tus duendes, como tiene que ser, amor de madre, son los que llenan la felicidad de una casa y de uno mismo, ha sido un placer leerlo, abrazos, Ricardo.
Mis duendes
Los miro y me parece solo un sueño.
Sonrío, puedo ver sus travesuras.
A veces me contagian mil locuras
y la casa es el sitio más risueño.
Son duendes que regalan su pequeño
tesoro de sonrisas y ternuras.
Cien besos en las noches más oscuras
Alumbran esas sombras como un leño.
Avivan el hogar, no sé qué haría
si no tuviera todo ese cariño.
Mi vida no tendría tanta luz.
Sin ellos, solitaria al fin del día
saldría a perseguir la voz de un niño
o rezaría sola ante la cruz
Fabiana Piceda

