SUPEROCKY89
Poeta recién llegado
Rodando una la grima por mi cara,
La imagen de tu rostro en mi mente se hace cada momento más doliente
Y Es tan profundo y triste este dolor,
Que mil cosquilleos por mi cuerpo pasan
Y mis ojos cada vez más húmedos están.
Mientras mi lágrima baja por mi rostro,
Quisiera abrazarte y perderme en tu pecho,
Ahogarme en tu perfume y fragancia de rosa;
Mirarte a los ojos, acariciarte y cogerte de la mano,
Y caminar bajo el cielo para así poder olvidar este dolor que me hace tanto daño.
Miro al cielo y mi lágrima apresurándose cada vez más por mi cara
Sigue su camino para dar paso a otra,
Para poder expresar esto que me quema por dentro.
Al finalizar su camino por mi rostro,
La brisa del viento con su imponente fuerza hace caer mi lágrima,
Y al tocar la tierra, la veo partirse en mil pedazos
Y veo mil pedazos de mi tristeza partirse.
Y nuevamente brota otra lágrima de mi lagrimal,
Y recorriendo el mismo camino marcado de mi expresada lágrima anterior,
Siguen su trayectoria una a una;
Anhelando poder palpar tú fina piel de ángel,
Anhelando mirar tus tímidos ojos, que a veces fingían no mirarme,
Besar esos labios rojos con los cuales pronuncias mi nombre tan delicadamente,
Y poder en un abrazo juntar nuestros cuerpos
Y sentir lo hermoso que es amar con el alma y el corazón.
La imagen de tu rostro en mi mente se hace cada momento más doliente
Y Es tan profundo y triste este dolor,
Que mil cosquilleos por mi cuerpo pasan
Y mis ojos cada vez más húmedos están.
Mientras mi lágrima baja por mi rostro,
Quisiera abrazarte y perderme en tu pecho,
Ahogarme en tu perfume y fragancia de rosa;
Mirarte a los ojos, acariciarte y cogerte de la mano,
Y caminar bajo el cielo para así poder olvidar este dolor que me hace tanto daño.
Miro al cielo y mi lágrima apresurándose cada vez más por mi cara
Sigue su camino para dar paso a otra,
Para poder expresar esto que me quema por dentro.
Al finalizar su camino por mi rostro,
La brisa del viento con su imponente fuerza hace caer mi lágrima,
Y al tocar la tierra, la veo partirse en mil pedazos
Y veo mil pedazos de mi tristeza partirse.
Y nuevamente brota otra lágrima de mi lagrimal,
Y recorriendo el mismo camino marcado de mi expresada lágrima anterior,
Siguen su trayectoria una a una;
Anhelando poder palpar tú fina piel de ángel,
Anhelando mirar tus tímidos ojos, que a veces fingían no mirarme,
Besar esos labios rojos con los cuales pronuncias mi nombre tan delicadamente,
Y poder en un abrazo juntar nuestros cuerpos
Y sentir lo hermoso que es amar con el alma y el corazón.