Hoy podré tocar tus manos bajo el suelo,
donde el fértil cuerpo nace sin encierro
y la brisa del cielo se sienta sin remedio.
Hoy podré inundar tu alma tan amarga,
saber que entre nosotros
la oscura noche no hizo su efecto.
Hoy podré gritar sin saber que escucharás
esto me hará sentir, que la sangre
baña tu cuerpo como en mis manos.
donde el fértil cuerpo nace sin encierro
y la brisa del cielo se sienta sin remedio.
Hoy podré inundar tu alma tan amarga,
saber que entre nosotros
la oscura noche no hizo su efecto.
Hoy podré gritar sin saber que escucharás
esto me hará sentir, que la sangre
baña tu cuerpo como en mis manos.