Toni Vandelay
Poeta recién llegado
Mis mejores notas
Toco incesante las teclas
de tu corazón.
Compongo con ellas
mis mejores notas.
Después,
presiento tu alma gélida,
y me dejo vencer
por el desaliento.
Amanece otro día,
con él, una nueva decepción,
una vieja experiencia,
y, por qué no?,
una memoria incierta
que me acorrala, desnuda,
como sueño sin soñador,
como cristal sin agua.
Todo es real,
sí, real.
O al menos,
a mí me lo parece.
Qué piensas tú,
querido gato?.
Ah!, lo contrario.
Quizás tengas razón,
sólo soy una tecla más
en su arrogancia infinita.
Toco incesante las teclas
de tu corazón.
Compongo con ellas
mis mejores notas.
Después,
presiento tu alma gélida,
y me dejo vencer
por el desaliento.
Amanece otro día,
con él, una nueva decepción,
una vieja experiencia,
y, por qué no?,
una memoria incierta
que me acorrala, desnuda,
como sueño sin soñador,
como cristal sin agua.
Todo es real,
sí, real.
O al menos,
a mí me lo parece.
Qué piensas tú,
querido gato?.
Ah!, lo contrario.
Quizás tengas razón,
sólo soy una tecla más
en su arrogancia infinita.