Marvin samuel
Poeta recién llegado
La princesa de oriente
a la que mucho quería
que cuando la besaba
el paraíso florecía.
Vuestro labios de rumbo cambiarían
ni Dios, ni Zeus sabrían
que en tierras lejanas
dos amores encontraría.
A la primera quien fuera Senia
sus besos eran yo no se de que
o los besos que mataron
a la Reina Serine;
no de ser maravilloso
sino por ser peligroso.
A la segunda cuyo nombre
era de la primera mujer
que Dios le regalo al hombre
para que este le fuera infiel
o muriere cada día
por tener a su lado
a su verdadera mitad de ser.
Si, Eva se llamaba
la dulce doncella
que hacia que mi princesa
no fuera la mas bella.
Aun recuerdo cuando la vi,
Ángeles y Demonios
combatían dentro de mi.
Eva era coqueta y cariñosa
como las diosas que vivían
dentro de mi cabeza.
A Dios mío que será de mi
cuando con blasfemia te ofendí
y me desaparte de ti
por causa de este amor no correspondido
ahora solo me queda
eliminar mi sentido
y vivir en este infierno perdido.
a la que mucho quería
que cuando la besaba
el paraíso florecía.
Vuestro labios de rumbo cambiarían
ni Dios, ni Zeus sabrían
que en tierras lejanas
dos amores encontraría.
A la primera quien fuera Senia
sus besos eran yo no se de que
o los besos que mataron
a la Reina Serine;
no de ser maravilloso
sino por ser peligroso.
A la segunda cuyo nombre
era de la primera mujer
que Dios le regalo al hombre
para que este le fuera infiel
o muriere cada día
por tener a su lado
a su verdadera mitad de ser.
Si, Eva se llamaba
la dulce doncella
que hacia que mi princesa
no fuera la mas bella.
Aun recuerdo cuando la vi,
Ángeles y Demonios
combatían dentro de mi.
Eva era coqueta y cariñosa
como las diosas que vivían
dentro de mi cabeza.
A Dios mío que será de mi
cuando con blasfemia te ofendí
y me desaparte de ti
por causa de este amor no correspondido
ahora solo me queda
eliminar mi sentido
y vivir en este infierno perdido.