Edueno
Poeta recién llegado
Esta mañana desperté y llovía
Sentí la almohada tan fría
Que al tocarla noté lo que pasaba
Mi tiempo poco a poco se acababa
Pronto habré dejado este mundo vano
Moriré bajo la lluvia del verano
Sin embargo, todo sigue girando
Mientras tanto mi alma sigue llorando
Por aquellos que dejo aquí
Por aquellos a los que nunca ayudé
Por aquellos a los que no comprendí
Por ellos siempre lloraré
Veo mi cuerpo tan viejo y cansado
Pienso en todo lo que no he logrado
Al final moriré junto a mis sueños
Dejaré todas mis cosas sin dueño
Llega la tarde y no para de llover
Las gotas miré y no pude suspirar
Parece que no es hora de fallecer
Espero no se vaya a demorar
Pues quiero parar de sufrir
Me tiene agotado el vivir
Al final, nada puedo hacer
Hasta el fin el destino es cruel
Se oculta el sol entre las nubes
Se pierde igual que yo cuando pude
Si me retracto, fue de lo que no hice
Miedo, me detuviste aunque no quise
Cae la noche, la lluvia persiste
Cae sobre mi lecho una calma aguda
Cae sobre mí algo que si existe
Cae sobre mí una verdad cruda
Los hilos de mi alma se desatan
Poco a poco el aliento me arrebatan
El hielo inunda mi cuerpo
Pero haré un último esfuerzo
Escribo estas palabras de buena intención
Lo hago para que usted la vida goce
De mis faltas aprenda la lección
Este es mi poema número doce
ME
Sentí la almohada tan fría
Que al tocarla noté lo que pasaba
Mi tiempo poco a poco se acababa
Pronto habré dejado este mundo vano
Moriré bajo la lluvia del verano
Sin embargo, todo sigue girando
Mientras tanto mi alma sigue llorando
Por aquellos que dejo aquí
Por aquellos a los que nunca ayudé
Por aquellos a los que no comprendí
Por ellos siempre lloraré
Veo mi cuerpo tan viejo y cansado
Pienso en todo lo que no he logrado
Al final moriré junto a mis sueños
Dejaré todas mis cosas sin dueño
Llega la tarde y no para de llover
Las gotas miré y no pude suspirar
Parece que no es hora de fallecer
Espero no se vaya a demorar
Pues quiero parar de sufrir
Me tiene agotado el vivir
Al final, nada puedo hacer
Hasta el fin el destino es cruel
Se oculta el sol entre las nubes
Se pierde igual que yo cuando pude
Si me retracto, fue de lo que no hice
Miedo, me detuviste aunque no quise
Cae la noche, la lluvia persiste
Cae sobre mi lecho una calma aguda
Cae sobre mí algo que si existe
Cae sobre mí una verdad cruda
Los hilos de mi alma se desatan
Poco a poco el aliento me arrebatan
El hielo inunda mi cuerpo
Pero haré un último esfuerzo
Escribo estas palabras de buena intención
Lo hago para que usted la vida goce
De mis faltas aprenda la lección
Este es mi poema número doce
ME