_SEBASTIEN_
Poeta fiel al portal
Adiós y gracias...a todos...
*************************Disculpe usted mi falta de maneras.
Si mis dedos enrojecen lo blanco de Su espalda,
suplico perdonen el ímpetu De mis ganas,
y si mi beso os hubiera Ahogado, enorme es el caudal de mi deseo,
que emana a mi pesar oscuridad Destilada...
Al tocar lo indefinible mi ser confunde La esperanza,
se trastorna en el alma Lo carnal y lo divino,
la barrera del que Es amante y también un asesino,
un vampiro Pervertido con amor y esperanzas...
Lo vital y lo eterno baten en Mí ser sus dedos.
No sé qué fue de mis modales...Del tibio verso susurrado al filo De su piel,
no fui poético, ni estuve En mis cabales, después de rozar Vuestra pura carne intacta,
que con No sé que de hipnótico y doloroso, Fácilmente el alma y sus anhelos atan,
Cual ensalmo del genio del mediodía, Cuando con cardos el tibio aliento De la vida ahogan...
Así nacen de nosotros aves blancas,
Cuyos cantos llenan el aire y nuestros pechos,
Los cardos de mi lecho os harán sangrar, amada,
Y la roja delicia fluirá en un manantial dulce,
Siempre caudaloso como tus ganas de amarme,
De ser poseída y dominada por quien te hiere,
De desear un beso de espinas de quien te ama.
II El trasparente bálsamo de mi pena Ahogado ha cada resquicio del alma agotada,
cubriendo con cruel poder mi vida que se apaga,
Lacerando mi corazón que en la oscuridad Llora.
Las flores del jardín se han suicidado,
Han bajando sus corolas sollozantes,
El invierno de mi ocaso ha llegado Negro y doloroso,
La penumbra reina en mis ojos que Sangran, y ciego errante cual Palissy,
En las cenizas vierto mis últimas Y más amargas lágrimas.
Mis labios están negros y marchitos,
Los besos mentirosos los han incinerado,
La razón se ha doblegado ante las Falsas esperanzas,
sí, yo sucumbo Ante mis desgraciados anhelos rotos.
Clavare, regocijándome en mi dolor, Alfileres en mis venas,
cortare con La hoja del desprecio mi piel pálida,
jamás querido tu polvoriento destino Dejare de cantar antes del crepúsculo.
Adiós, no piensen en mis versos, Quizá tontos, algo sutiles e ingeniosos,
Quizá burdos, quizá con algo de hermoso, Adiós, en fin... Ya mis días oscurecen.
Adiós a todos. F. G. B. R. Sebastian Nocturne.
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