Ideas moribundas se consumen como fetos,en la vanagloria del fuego tenebroso que el gran Arquitecto del mundo prendió con sus miserables manos de hierro.La tiniebla insomne,sin embargo,va apagando tal sacrílega luminaria,para que los infelices mortales,de un solo ojo mental pero podrido,se suiciden con un solo golpe de cañón recortado;y así sus espíritus desencarnados remonten el vuelo hacia regiones inmaculadas donde el sexo es muy mal visto.Pues entre dioses,la procreación es una aberración que no hace más que propagar figuras fantasmales de portentos monstruosos,que al menor contacto con un alfiler clavado en sus carnes de vil mentira,chillan como enfermos mentales de un desguarnecido manicomio destartalado por el paso sigiloso de los siglos.¡Oh!vetustos ídolos sacramentales de vidriosas miradas de empacho fosforescente;dad caza y muerte a aquel que se quiera auto glorificar.