davidul
Poeta asiduo al portal
Me defiendo, con la guardia baja
de los misiles balísticos del amor.
Mi fortaleza frena los reproches
pero no aquellos besos,
ni aquellas inocentes caricias,
ni aquellas tatuadas noches,
que como cicatrices eternas,
siempre llaman a la puerta,
cuando se hacen amigos,
el silencio y el olvido
y vienen a preguntar....
¿por qué?
Porque el amor, es cosa de dos,
mi tú, yo.
Pero el desamor es cosa de cuatro,
tú,
yo,
el corazón
y la eternidad.
de los misiles balísticos del amor.
Mi fortaleza frena los reproches
pero no aquellos besos,
ni aquellas inocentes caricias,
ni aquellas tatuadas noches,
que como cicatrices eternas,
siempre llaman a la puerta,
cuando se hacen amigos,
el silencio y el olvido
y vienen a preguntar....
¿por qué?
Porque el amor, es cosa de dos,
mi tú, yo.
Pero el desamor es cosa de cuatro,
tú,
yo,
el corazón
y la eternidad.