Porfirio Mayo
Poeta recién llegado
A orilla de nuestra piel navega el mundo.
Miramos desorbitados
La inmensidad del mar.
No comprendemos;
Sentimos.
Miramos el infinito cielo
Y la piel se nos eriza de miedo.
Miramos un manto
De oscuridad amenazante;
Y nos asustamos
Ante tanto misterio.
Nos quedamos
Por instantes desconcertados.
Es solo un momento vago.
Es un relámpago de lucidez.
Tanta sabiduría terminaría,
Por mantenernos
Acorralados.
Miramos desorbitados
La inmensidad del mar.
No comprendemos;
Sentimos.
Miramos el infinito cielo
Y la piel se nos eriza de miedo.
Miramos un manto
De oscuridad amenazante;
Y nos asustamos
Ante tanto misterio.
Nos quedamos
Por instantes desconcertados.
Es solo un momento vago.
Es un relámpago de lucidez.
Tanta sabiduría terminaría,
Por mantenernos
Acorralados.