Milad
Poeta recién llegado
Desenfocaban mis ojos cegados,
Bellas melodías se escuchaban
Mientras fulgorosa musa danzaba,
Felicidad tal jamás he gozado.
Hechizado la seguí con los ojos:
De pies gráciles se acercó a mí
Con tez clara su belleza comprendí,
Iracundo llegó el desalojo.
Ensombreció tu contorno al tiro
Y sudoroso perdí tu respiro;
Presa fui, del engaño onírico.
Lamenté tu ida en melancolía
Con penumbra inició la sequía,
Inmarcesible en lo lírico.
Bellas melodías se escuchaban
Mientras fulgorosa musa danzaba,
Felicidad tal jamás he gozado.
Hechizado la seguí con los ojos:
De pies gráciles se acercó a mí
Con tez clara su belleza comprendí,
Iracundo llegó el desalojo.
Ensombreció tu contorno al tiro
Y sudoroso perdí tu respiro;
Presa fui, del engaño onírico.
Lamenté tu ida en melancolía
Con penumbra inició la sequía,
Inmarcesible en lo lírico.