El Cielo de Octubre
Poeta asiduo al portal
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¿Por qué te escribo? Me dirás,
y quizás esto no tenga ningún sentido
pero tenía la necesidad de hablar conmigo
y hablar a la vez que escucho se me da fatal.
Un poema
no es más que un puente que conecta a veces
mi corazón con mi boca y su tintero.
Eso es un poema.
Algunas noches vomito letras
y por la mañana se me quedan los dientes
con manchas negras de tinta
y sabor a ti.
Quizás estoy hablando demasiado
-y un hombre debe saber cuándo hablar-.
Te pienso, me gusta pensarte,
te pienso y a veces sigo
la curvatura de tus palabras cuando hablas,
sigo tus vocales con la mirada,
y con la boca cerrada te vuelvo a pensar.
-Un hombre debe saber cuándo callar-.
No existes, te estoy imaginando, estás dentro de mí,
y qué forma tan bonita es la de poder disfrutar de ti
cada vez que te encuentro
una mañana de trabajo saliendo del metro,
o una tarde huyendo de los ladridos de un perro,
o esta misma noche
que compartimos edredón.
¿Por qué te escribo? Me seguirás diciendo,
y quizás esto siga sin tener sentido
pero un poema así me dolía en el estómago
y la única forma de salir
era yo poder leerlo.
-Se me están secando los dientes
y yo sin saberlo-.
Un poema
no es más que la manera solitaria
de estar junto a alguien,
de disfrutar a solas de su compañía.
Eso es un poema. Tú,
eres poesía.
¿Por qué te escribo? Me dirás,
y quizás esto no tenga ningún sentido
pero tenía la necesidad de hablar conmigo
y hablar a la vez que escucho se me da fatal.
Un poema
no es más que un puente que conecta a veces
mi corazón con mi boca y su tintero.
Eso es un poema.
Algunas noches vomito letras
y por la mañana se me quedan los dientes
con manchas negras de tinta
y sabor a ti.
Quizás estoy hablando demasiado
-y un hombre debe saber cuándo hablar-.
Te pienso, me gusta pensarte,
te pienso y a veces sigo
la curvatura de tus palabras cuando hablas,
sigo tus vocales con la mirada,
y con la boca cerrada te vuelvo a pensar.
-Un hombre debe saber cuándo callar-.
No existes, te estoy imaginando, estás dentro de mí,
y qué forma tan bonita es la de poder disfrutar de ti
cada vez que te encuentro
una mañana de trabajo saliendo del metro,
o una tarde huyendo de los ladridos de un perro,
o esta misma noche
que compartimos edredón.
¿Por qué te escribo? Me seguirás diciendo,
y quizás esto siga sin tener sentido
pero un poema así me dolía en el estómago
y la única forma de salir
era yo poder leerlo.
-Se me están secando los dientes
y yo sin saberlo-.
Un poema
no es más que la manera solitaria
de estar junto a alguien,
de disfrutar a solas de su compañía.
Eso es un poema. Tú,
eres poesía.