Martxel
Poeta recién llegado
Si tan sólo un poco descansar pudiera
y mi mente reposar tranquila al menos,
encamado con dos ojos ya-no-abiertos,
sólo uno de trescientos, ya yo quisiera.
Ya no mas pesadumbre que la mía propia,
concatenando ocho ovejas saltarinas
y no liándome la vida con basofias,
que regalas cuando tú ya no me miras.
Y reinventarme así en un millón de historias,
cada cual ya mas distinta que aquella otra,
con tambores y con liras ataviada,
cual relajo de los hoyos en memoria.
Pues para seguir morando esta agonía,
hace falta ser tamañamente idiota,
tener los sesos trocados en pelotas
o sentir al puto amor en demasía.
y mi mente reposar tranquila al menos,
encamado con dos ojos ya-no-abiertos,
sólo uno de trescientos, ya yo quisiera.
Ya no mas pesadumbre que la mía propia,
concatenando ocho ovejas saltarinas
y no liándome la vida con basofias,
que regalas cuando tú ya no me miras.
Y reinventarme así en un millón de historias,
cada cual ya mas distinta que aquella otra,
con tambores y con liras ataviada,
cual relajo de los hoyos en memoria.
Pues para seguir morando esta agonía,
hace falta ser tamañamente idiota,
tener los sesos trocados en pelotas
o sentir al puto amor en demasía.