Hay muchas confusiones cuando se habla de sistemas políticos y más aún cuando se persiste en mantener que el desengaño por una ideología no es tal y por lo tanto la ceguera habla del pasado, de lo que aún debía empezar a hacerse sobre una realidad que no tiene nada que ver. Es una fe ciega, como en otro tipo de creencias.
La teoría de que el comunismo no se ha puesto en práctica en Cuba me recuerda a la de los amigos militantes comunistas españoles que, algunos de ellos, no aceptaron que el comunismo se había puesto en práctica en la antigua URSS y los países que sometió para hacerse un cordón de seguridad.
Entonces, puede surgir para algunos la ilusión de que el comunismo es un buen sistema para gobernarnos. Pero, si en países tan distintos y tan distantes como la antigua URSS, Corea del Norte o Cuba, se gobernó y/o gobierna en nombre de tal ideología y los resultados de tal gobierno han sido nefastos, ¿podemos concluir que todos entendieron mal el comunismo? ¿Y China, Albania, RDA... por poner 3 ejemplos más, distintos en su cultura y los caminos en que tal sistema llegó al poder?
El comunismo es un sistema totalitario que aún medra en Cuba o Corea del Norte para desgracia de los ciudadanos de estos países. Nacido en una época en que la democracia se empezaba a desarrollar, junto a él surgieron también otro tipo de sistemas totalitarios. Pero, si creemos que nuestra sociedad ha dado pasos hacia adelante en su convivencia, cualquier régimen de gobierno totalitario está de más y no se puede defender ni excusar en nombre de nada.
Lo que dice el compañero de letras, en mi opinión es acertado. La revolución cubana ha devenido en una monarquía totalitaria que, oprimiendo a su pueblo, tan solo tiene como programa político el de sobrevivir. Estos regímenes, llámense como se llamen, una vez instalados perviven en el tiempo y acaban siendo una cuestión personal del dictador y su familia. En Rumanía tuvimos el ejemplo más trágico en 1989.
Es absurdo que en Cuba sus mandatarios sigan hablando de revolución, pues una revolución es el mecanismo para derrocar a un sistema que oprime a su pueblo. Es el medio pero nunca puede ser el fin, ya que en si misma es igualmente violenta y por ello, o trasmuta una vez conseguido su propósito en un sistema democrático o se convierte en una nueva dictadura, llamada con otro nombre, pero que hace sufrir a los ciudadanos por las mismas cosas que la dictadura derribada. Eso sucedió en Cuba. Y la revolución "sigue en marcha" dicen sus dirigentes, 50 años después de que triunfara. Aunque, en realidad, debería decirse que fracasó.
Todo lo que de bueno pudo dar en un principio en el apartado de mejoras sociales, lo fue perdiendo con el paso de los años, además de adquirir todos los tics terroríficos de las otras dictaduras. Mientras Pinochet, o los coroneles argentinos o paraguayos, eliminaban a la gente que trabajando les pagaba el sueldo y las armas, en nombre de acabar con el cumunismo, en Cuba Fidel Castro hacía lo mismo apelando a la defensa del comnismo. Más muertos en un lugar, menos en otro, el régimmen era el mismo, el horror también y la pobreza moral del país, lo mismo.
En España, desde la izquierda vivimos muchos años, demasiados, con la venda en los ojos acerca de lo que sucedía en Cuba. Fue duro aceptar una realidad tan ingrata a nuestros ideales, pero uno no se puede engañar siempre, todo el tiempo. He observado que en Latinoamérica hay una parte de la izquierda que aún no ha hecho este proceso de querer ver la realidad y enterrar los sueños, quemar la burda propaganda. Pero, la izquierda que es realmente honesta y además no se pliega a discursos oficialistas, no puede conjugar los nombres de Castro o Chávez con los ideales de justicia y libertad. Porqué lo primero lo olvidan y en lo segundo no creen.
No hay un sistema ideológico y partidista que permitar un buen gobierno: solo desde un sistema democrático abierto a todas las ideologías puede un país ser libre y por lo tanto libres sus ciudadanos en lugar de seres sometidos. No hay otra salida. Con todas las imperfecciones, desigualdades que se quieran, solo en democracia se puede aspirar a mejorar una sociedad.
Fuera de ella solo hay tiranía. Más de 100 años hacia atrás en nuestra evolución como sociedad.
Disculpad la extensión. Saludos.