isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el destino, un bote azul
bañado de sangre, haciendo el color
que punza cualquier enredadera, parte de mi,
de su deidad en la persistencia.
A un lado con el sexo manchado
copiado por el sacerdote recio, mezcla
entre el sudor de lagrimas, en el monton
de la carrera, por llegar a cualquier lago.
Sin sentido común se hace valer,
ese liquido que pasa de rojo a cerca entre los dientes,
y muestro que la falsedad crece con deterioro,
moviendo las cajas de los ojos hasta mover un dedo.
bañado de sangre, haciendo el color
que punza cualquier enredadera, parte de mi,
de su deidad en la persistencia.
A un lado con el sexo manchado
copiado por el sacerdote recio, mezcla
entre el sudor de lagrimas, en el monton
de la carrera, por llegar a cualquier lago.
Sin sentido común se hace valer,
ese liquido que pasa de rojo a cerca entre los dientes,
y muestro que la falsedad crece con deterioro,
moviendo las cajas de los ojos hasta mover un dedo.