Hugo F M Otero
Poeta recién llegado
Aunque se arrugue tu piel
y se contagie la mía
no será vano serte fiel
mujer, amada mía.
Bastará que nos besemos
cuando el tiempo nos invada
bastará que nos miremos,
será la misma mirada.
En ese día postrero
egoísta quiero ser
morir amando, primero;
por no llorarte mujer.