Mauricio Del Piano
Poeta recién llegado
Tú y mi góndola se alejan
se aleja por las aguas del Ganges
estoy viendo cómo navega
cual caja de cartón humedecida
para viajar al abismo de las aguas
del que fue uno de nuestros ríos
más caudalosos y calmos navegados
Una muñeca de trapo
ha quedado a la deriva, ahí
a la luz de los rayos
que aún la iluminan
mientras también ella inicia su viaje a la sima
a las profundidades del río
del misterio
un par de aves pardas
graznan el réquiem de los ríos
abismales
y la muñeca parda
muestra sola su cabeza
que en el vaivén de las aguas
a veces se ve; a veces no se ve a veces
es el río que se lleva tu amor mío
y el agua: Ella se hundió con las aguas..
Muñeca que yaces en la sima del Ganges
tu piel húmeda, así la de antes
ha bajado al abismo para no subir jamás
Tú y mi góndola se alejan
invisibles se alejan por las aguas
hacia el mar todo; hacia el único mar
Ya estás con las caracolas?
allá en la inmensidad
más abismo que las azules
aguas pardas que te acompañaron
hasta allá
Duerme, amor, junto a las caracolas
duerme acurrucada así resguardan
las pequeñas niñas
su muñecas
Sueña, mi amor, que desde las profundas
aguas de este remolino de cariño
seremos dos los que bajemos
en la caída libre más serena y más eterna
hasta el fondo de nuestras almas
Así, será el más profundo mar de
mi más hondo amor, mientras
espero tu llegada alada
al pesebre de las aguas marinas.
se aleja por las aguas del Ganges
estoy viendo cómo navega
cual caja de cartón humedecida
para viajar al abismo de las aguas
del que fue uno de nuestros ríos
más caudalosos y calmos navegados
Una muñeca de trapo
ha quedado a la deriva, ahí
a la luz de los rayos
que aún la iluminan
mientras también ella inicia su viaje a la sima
a las profundidades del río
del misterio
un par de aves pardas
graznan el réquiem de los ríos
abismales
y la muñeca parda
muestra sola su cabeza
que en el vaivén de las aguas
a veces se ve; a veces no se ve a veces
es el río que se lleva tu amor mío
y el agua: Ella se hundió con las aguas..
Muñeca que yaces en la sima del Ganges
tu piel húmeda, así la de antes
ha bajado al abismo para no subir jamás
Tú y mi góndola se alejan
invisibles se alejan por las aguas
hacia el mar todo; hacia el único mar
Ya estás con las caracolas?
allá en la inmensidad
más abismo que las azules
aguas pardas que te acompañaron
hasta allá
Duerme, amor, junto a las caracolas
duerme acurrucada así resguardan
las pequeñas niñas
su muñecas
Sueña, mi amor, que desde las profundas
aguas de este remolino de cariño
seremos dos los que bajemos
en la caída libre más serena y más eterna
hasta el fondo de nuestras almas
Así, será el más profundo mar de
mi más hondo amor, mientras
espero tu llegada alada
al pesebre de las aguas marinas.