Matamos a la gente,
les damos la peor noticia de sus vidas,
hacemos miserables sus últimos momentos;
es triste ser médico,
y aun más triste ser paciente.
Siempre he pensado
que la medicina está tan lejos,
que todo enfermo es un desconocido más,
un punto en una gráfica,
una cifra más, una cifra menos;
pero cuando un cáncer nos ataca,
no es más una estadística,
no es más un libro de texto,
no es más una clase aburrida,
un nombre complicado,
una especialidad bien pagada;
cuando un cáncer nos ataca
Es negación, ira,
es llanto, tristeza, dolor,
sufrimiento inimaginable,
desesperanza.
Desesperanza.
Es perder todo en un suspiro,
es tener en un abrir y cerrar de ojos
toda la complejidad de la vida;
lo que es para alguno
un punto en una gráfica,
es siempre para otro morir en vida.