marinamar
Poeta recién llegado
MORIRÉ A LAS DOS DE LA TARDE EN INVIERNO
Moriré en agosto.
Una llovizna gris y leve
Golpeará los techos de las casas.
Habrá caracoles,
Recorriendo las paredes,
Creando sinfonías de gaitas escocesas.
Y habrá gente saliendo de las tiendas
Con masa para tortas fritas,
O niños con chupetines de colores.
Moriré a las dos de la tarde en invierno,
Con un cielo de otoño,
Y hojas amarillas empapelando los zócalos
Del barrio.
Moriré como una niña,
Que no quiso dejar de soñar,
Y nunca más despertó.
Desapareceré del mundo
Como una canción olvidada,
Como una civilización antigua.
La lanza olvidará mi estaño.
Creo que seré mosca, mariposa o langosta
Moriré en agosto.
Una llovizna gris y leve
Golpeará los techos de las casas.
Habrá caracoles,
Recorriendo las paredes,
Creando sinfonías de gaitas escocesas.
Y habrá gente saliendo de las tiendas
Con masa para tortas fritas,
O niños con chupetines de colores.
Moriré a las dos de la tarde en invierno,
Con un cielo de otoño,
Y hojas amarillas empapelando los zócalos
Del barrio.
Moriré como una niña,
Que no quiso dejar de soñar,
Y nunca más despertó.
Desapareceré del mundo
Como una canción olvidada,
Como una civilización antigua.
La lanza olvidará mi estaño.
Creo que seré mosca, mariposa o langosta