EINSAME DAME
Poeta recién llegado
De lo inexistente a lo inexplicable;
sombras chocan contra mí,
se disfrazan de alternativas y se desvanecen
sin motivo.
Sin motivo aparente estoy,
sin nada más que mis propias razones.
Sin motivo alguno me encuentro,
aferrada a mis propias decepciones.
En incógnita tras incógnita divaga mi alma,
no encuentro en lo inesperado la calma,
no trasciendo a lo ilimitado de mi entendimiento,
no poseo más que lagrimas retardadas en el tiempo,
no poseo nada más que mi tristeza.
¿Cómo encontrar en lo absurdo algo nuevo?...
si el dolor es el símbolo de mi alma
y lo inevitablemente cotidiano
el eslogan de mi corazón.
¿Acostumbrar a mi corazón al engaño,
es la mejor alternativa para alivianar mi existencia?...
pues la realidad es demasiado cruel para convertirla en hábito
y la razón no encuentra motivos. ¿Motivos?...
no son más que motivos.
sombras chocan contra mí,
se disfrazan de alternativas y se desvanecen
sin motivo.
Sin motivo aparente estoy,
sin nada más que mis propias razones.
Sin motivo alguno me encuentro,
aferrada a mis propias decepciones.
En incógnita tras incógnita divaga mi alma,
no encuentro en lo inesperado la calma,
no trasciendo a lo ilimitado de mi entendimiento,
no poseo más que lagrimas retardadas en el tiempo,
no poseo nada más que mi tristeza.
¿Cómo encontrar en lo absurdo algo nuevo?...
si el dolor es el símbolo de mi alma
y lo inevitablemente cotidiano
el eslogan de mi corazón.
¿Acostumbrar a mi corazón al engaño,
es la mejor alternativa para alivianar mi existencia?...
pues la realidad es demasiado cruel para convertirla en hábito
y la razón no encuentra motivos. ¿Motivos?...
no son más que motivos.
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